¿POR QUÉ LASTIMO A MI HIJO SIN QUERER Y NO PUEDO PARAR?


Para la Educación Amorosa de un niño se requiere un Adulto emocionalmente responsable. Un Adulto con una mente relajada que no se sienta atacado o impotente ante el comportamiento de su hijo. Cuando emocionalmente no soy un Adulto, me comporto como un niño cada vez que los hijos no se comportan como se espera.

Es decir, ataco con golpes y gritos cuando no se sigue una instrucción (literalmente hago un berrinche) o huyo (paralizándome y justificándome) no soy capaz , como adulto que soy, de poner límites y quiero ante todo que los hijos me quieran, resolviéndoles todo.

Ambos comportamientos (Autoritario y Permisivo) provienen de creencias generadas de los cero a los siete años de vida del Adulto (etapa en la que se genera la mente absorbente) y que siguen rigiendo el comportamiento de los padres ante los hijos. Emocionalmente el padre, se siente desproveído de herramientas emocionales, para lidiar con lo que siente, cada vez que los hijos no se comportan como se espera.

El Adulto sigue actuando como un niño irresponsable y genera las mismas creencias (heridas emocionales en sus hijos) que sus padres generaron en ellos. Un sentido de impotencia, frustración e intolerancia.

Se puede frenar este comportamiento inconsciente de los padres? La respuesta es SI!. La próxima vez que el comportamiento de tu hijo haga que sientas una ira (enojo) o una impotencia (tristeza) incontrolable, hazte esta pregunta

¿Este comportamiento de mi hijo que dice de mí? Sé muy Honesto, ve profundo a ese dolor que viene a ti en forma de ira o impotencia.

Las respuestas son: -Siento que no me Valora. -Siento que no me escucha. -Siento que no me da mi lugar. -Siento que no soy buen Padre (reconoce). La respuesta es simple: - ¡Valórate! Deja de observarte a través de los ojos de los demás y crea una definición propia. Deja de observar sólo tus defectos y potencializa tus virtudes.

- ¡Escúchate! Hace cuánto tiempo dejaste de escuchar tu corazón y de hacer cosas que te encantan y te llenaste de deberías.

-¡Re-encuéntrate! y dedica tiempo a lo hace que hace girar tu corazón. ¡Siempre hay tiempo! Que tu alegría de vivir contagie a tus hijos.

- ¡Ocupa tu lugar! Deja de ser el hijo tus padres, ellos ya cumplieron su función. Ahora te toca ocupar el lugar de Padre, deja de pedir aprobación, permiso y crea un criterio personal de lo que para ti tiene valor en la vida. ¡Vuélvete grande! ¡Seguro de ti mismo! tus hijos están esperando por ti.

- ¡Reconócete! Nadie más lo va a hacer por ti. ¡Reconócete como un Adulto! Si puedes y siempre has podido sólo que te percibías como niño. Empieza a percibirte capaz, olvida

el pasado y no temas a equivocarte. Un adulto siempre sale adelante ante cualquier obstáculo.

La próxima vez que tu hijo haga un berrinche, se sienta triste o no cumpla una expectativa, ¡sabrás que eso no dice nada de ti! ¡Que ya vales, te escuchas, te das tu lugar y te reconoces! Entonces tu reacción será diferente (no te sentirás atacado o indefenso ante tus hijos) y podrás atender cada situación en calma.

Si crees no poder hacerlo solo, acude con un profesional para que te guíe, crezcas y madurez. Sana tus heridas, nadie lo va a hacer por ti y deja de vertir tu vómito emocional en tus hijos.

Trabaja en tus emociones, siéntelas sin cuestionarlas y sin lastimarte ni lastimar a los demás.

Empieza a reconocerte como un Adulto autosuficiente. Haz una lista de tus logros, de tus cualidades y ¡¡¡RECONÓCETE!!!

¡¡Ese no es trabajo de tu hijo!! Es sólo tuyo.

Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2017 Sadhak Yoga - Yogi Minds for Kids
Diseño web/ Web design: Factoria Creativa

info@yogimindsforkids.com